Rudy
COMO
ESCRIBIR UN LIBRO DE HUMOR... Y HACER REIR
Por
Daniela Visillac
Rudy es un reconocido humorista argentino. Ha publicado más
de treinta libros. En esta entrevista habla de cómo se escriben los
libros de humor y de por qué la crítica literaria los considera un género
menor
¿Un
humorista es un escritor convencional?
La forma de pensar que tiene un humorista es de alguna forma
diferente a la de un escritor. Entonces un libro de humor tendrá una
mirada diferente orientada a detectar lo absurdo y trasmitirlo de
determinada manera. Pero no es que se transforme al humor o a los
chistes en un libro, sino que al escribir, por ejemplo, un cuento mi
mirada, mi puesta en atención harán que el humor surja en el texto,
que lo humorístico prime porque desde allí yo veo el mundo. Yo diría
que el humor es una visión de mundo.
Yo escribí el libro Historias del siglo XX
(parafraseando el famoso libro Historia del siglo XX de Eric
Hobsbawm), en mi trabajo pensé en la proximidad del fin de siglo y mi
deseo de contar el siglo que se iba a mi manera. Entonces reflexioné
acerca de las cosas graciosas que me habían llamado la atención. Y las
mezclé: por ejemplo habló del plan Marshall
y también de Marshall
McLuhan que en una apretada síntesis dice que lo que
importa es la forma y no el contenido. Y entonces el humor me llevó a
escribir que los que tomaron con mayor fuerza la idea de McLuhan fueron
los fabricantes de hamburguesas porque claramente lo que les importa es
la forma y no el contenido, y que como en ese momento Europa estaba
hambreada y EE.UU. empieza a enviar hamburguesas y salchichas a Europa
preparadas de acuerdo a las ideas de McLuhan sobre la forma y el
contenido, el plan se llamó finalmente, Plan Marshall.
Pero un libro de humor sobre historia debe tener como base
o fuente otros libros ¿es una suerte de hipertexto?
Yo mezclo cosas, acontecimientos del siglo de todos los ámbitos.
Y busco los absurdos a partir de lo que se creyó que era esperable en
esa época y lo que finalmente pasó. He escrito algo parecido sobre
historia argentina y también sobre el psicoanálisis, sobre los
absurdos del psicoanálisis. También he escrito sobre los absurdos médicos
pero en ese caso lo abordé de otra forma, lo pensé desde lo real,
desde lo anecdótico, con entrevistas a médicos y pacientes para ir
detectando los absurdos, por ejemplo, como el paciente pretende hablarle
al médico en un lenguaje científico para que el profesional no piense
que no sabe o no entiende. Y también exploré como el médico se vuelve
cómplice de la situación y le contesta también en científico
y como resultado el paciente no entiende lo que le pasa y se originan
malentendidos, a veces muy graciosos.
¿ Qué tipo de humor explora su último libro La
circuncisión de Berta, y otras crónicas de Tsúremberg?
El
humor judío. Retomo historias de hace un siglo y las cruzo con los
relatos de mi abuela sobre su infancia en su pueblito de Europa
Oriental. En este caso no tomé las anécdotas sino el clima, el espíritu
de sus narraciones. Trato de reconstruir con humor un estilo de vida que
se puede sintetizar en una frase muy simple “éramos muy pobres pero
éramos muy ricos a través de nuestra pobreza”.
Es importante decir que en un libro uno no inventa el humor,
el humor ya está presente no se puede crear. Yo lo encuentro, lo
detecto y lo saco, lo vuelco en un libro para que luego los demás lo
vean.
¿Hay
muchas referencias en sus libros a textos previos? ¿Su intención es
discutirles desde el humor?
No, los tomo como referencia, en general no los cito. También
tomó clases de historia para documentarme. Pero lo que hago finalmente
es una especie de guiso y de ahí subrayo, pongo el acento en lo
absurdo.
¿Cómo testea que sus libros hacen reír?
Para saber si lo que escribí causa gracia acudo a dos
mecanismos: lo veo con amigos, con gente que respeto y luego soy mi
propio referente. Las dos cosas me sirven pero yo tengo mi propio
detector interno que me dice esto está bien, esto hay que trabajarlo más.
¿Por qué cree que en nuestro país la crítica literaria
ignora los libros de humor, cuando muchas veces son verdaderos ensayos
políticos o cuentos fantásticos?
Por un lado, la prensa (no la especializada) retoma muchas
cosas de los libros de humor y permite que los libres funcionan y en ese
sentido son comentados. Lo que no existe es crítica sobre libros de
humor. Creo que los críticos no nos ven a los humoristas/escritores
como verdaderos escritores. Si bien somos distintos, en algunos casos
por formación porque muchos de nosotros nos tenemos una educación
formal en literatura sino que llegamos a la literatura a través del
humor, y tenemos una mirada desde el humor, también es cierto que los
escritores tienen entre sí diferentes miradas. Con lo cual la nuestra
podría ser considerada una mirada más; además tenemos que escribir
bien por lo menos bajo la pretensión de que se entienda lo que
escribimos. Hablar de todos los libros es imposible, siempre va a ver un
criterio, lo que uno pretende como humorista es que se tomen en cuenta.
Hay novelas maravillosas y hay otras que no se pueden leer, y sin
embargo se comentan, se difunden, se critican.
Comercialmente, ¿cómo funcionan los libros de humor?
Los libros funcionan bien dentro de un mercado restringido,
es cierto. Además tampoco englobaría a todos los libros de humor en
una misma canasta, hay libros más superficiales, otros más pensados.
Pero en el mundo hay una tradición de humoristas que escriben: en
Inglaterra hay muchos, también hay algunos en España, Francia, en
Uruguay. En Brasil hay un escritor, Luiz Fernando Verisimo, que es
humorista, que ha vendido 500.000 ejemplares.
Pero quizás es cierto algunos libros tampoco están pensados
para un público masivo, sí para un público amplio. Yo escribo humor
sobre historia argentina y le va a gustar más a quien conoce mínimamente
sobre historia argentina. Hay mucha gente que sólo pensar en la
historia la detiene y humor sobre historia es una doble exigencia.
Cuando hago humor sobre psicoanálisis no hace falta ser psicoanalista
para reírse pero la persona que sabe del tema o ha sido paciente se va
a enganchar más.
¿Es
humor intelectual?
Es un tipo de humor que exige concentrarse al leerlo. También
está lo que a uno le gusta porque hay libros que se hacen para que uno
los hojee, podes saltear paginas. Y otros en cambio requieren de un
compromiso mayor.
Datos del autor
Rudy o Marcelo Rudaeff, es humorista, escritor y médico
psiquiatra pero como él mismo se define “psicoanalista ya
retirado”. Desde 1987 es coautor del chiste de tapa del diario
argentino Página/12 y coordina su suplemento de humor Sátira/12.
También colabora con la revista semanal Noticias. Junto a Daniel
Paz (dibujante) publicó diez libros de recopilación de humor gráfico.
En total escribió más de treinta libros.
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