JOSE
SARAMAGO
CON OJOS DE POETA
Por Daniela Visillac
Se ha publicado recientemente una recopilación de la obra poética de
José Saramago. Los poemas fueron escritos entre 1966 y 1975. Si bien
Saramago es un consagrado novelista, uno de los más reconocidos en
todo el mundo, su poesía estaba postergada
José
Saramago es conocido por sus maravillosas novelas. Su obra le valió
el Premio Nobel de Literatura en 1998. Sin embargo, en una época de
su vida, entre 1966 y 1975, se dedicó a escribir poesía. Los tres
libros que publicó entonces aparecen ahora reunidos en un solo
volumen. “Creo que en mi poesía está todo lo que yo soy ahora, mis
obsesiones y preocupaciones, mi modo de mirar la vida, la sociedad,
la historia”dijo
Saramago.
(http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2005/04/18/mirarte/cultura/
)
Y sin
duda el recorrido por sus poemas resumen -en bellas palabras, con
rimas simples, profundas, inéditas, que nunca caen en lugares
comunes ni en frases remañidas- no sólo su punto de vista sino el de
muchos otros: sus poesías permiten reconocerse en una crítica
profunda a la soberbia (ver poema) , un homenaje a la
naturaleza, un reproche a los farsantes (ver poema) o una
confirmación de la esperanza en medio de la desesperanza (ver
poema). También habla del amor, la inspiración, la vida
cotidiana (ver poema), tópicos universales de la poesía, pero
con un “sello Saramago”, que la alejan del a poesía romántica.
Saramago asegura que no es “un poeta genial” ni “un gran poeta”. Tan
sólo se considera “un buen poeta”. Sólo con la lectura de su obra se
podrá o no estar de acuerdo con él.
Los versos de Saramago
Alfaguara publicó en un volumen de más de 600 páginas, en portugués
y español, sus tres poemarios: Los poemas posibles (ver
poesía) (1966), Probablemente alegría (1970) (ver
poesía) y El año de 1993 (ver poema) (1975). Antes
de ellos había escrito una novela, Tierra de pecado ,
publicada en 1947 y tras la que Saramago mantendría un silencio de
casi veinte años. Después de sus poemarios, volvería a la novela y
escribiría títulos como Memorial del convento, El año de
la muerte de Ricardo Reis , El Evangelio según Jesucristo
, Ensayo sobre la ceguera , La caverna, Ensayo sobre la
ceguera, entre otras, y su última novela Ensayo sobre la
lucidez..
Si
bien Saramago reconoce la vigencia de muchos de sus pensamientos, el
paso del tiempo lo preocupa: “Todo lo que uno hace lleva su fecha y
tiene que ver con el tiempo en que se ha escrito, con las vivencias
que el autor tenía en esa época. En el fondo es como si no me
creyera a mí mismo como poeta”. Con la reedición de sus poemas
Saramago no cayó en la tentación de modificar sus versos. Sólo
figuran cambios en esta Poesía completa en el primero de sus
poemarios, Los poemas posibles, (los que en 1982
introdujo el autor cuando se reeditó), del segundo sólo cambió
alguna palabra, y del tercero nada: “Creo que cada obra pertenece a
un tiempo y, de alguna forma, me parece que cambiar algo que se ha
hecho hace 30 ó 40 años es como si uno negara esa persona que
fuimos”.
Poesía completa
Las
poesía de Saramago reflexionan insistentemente sobre la inspiración
del poeta, sobre el valor de las palabras y como dice el propio
autor en la introducción a la obra: “sólo cuando se tiene 20 años es
posible creer que algún día se llegará a decir todo. La vida,
incluso la más prolongada, incluso la de un viejísimo matusalén
fluviales, siempre dejará tras de sí sombras calladas, restos
incombustibles, islas desconocidas. Ni sesenta años más, ni unos
impensables seiscientos años, serán bastantes para desbravar las
islas, quemar los restos y obligar a hablar a las sombras”.
Reproducimos algunos poemas dedicados a las palabras.
Proceso
Las
palabras más simples, más comunes,
Las de
andar por casa y dar a cambio,
En
lengua de otro mundo se convierten:
Basta
que, de sol, los ojos del poeta,
Rasando, las iluminen.
(Los
poemas posibles)
Las
palabras son nuevas
Las
palabras más simples, más comunes,
Las de
andar por casa y dar a cambio,
En
lengua de otro mundo se convierten:
Basta
que, de sol, los ojos del poeta,
Rasando, las iluminen.
Las
palabras son nuevas nacen
Cuando
al aire las lanzamos en cristales
De
suaves o duras resonancias
(Los
poemas posibles)
Ha de
haber
Ha de
haber un color por descubrir,
Un
juntar de palabras escondido,
Ha de
haber una llave para abrir,
La
puerta de este muro desmedido
Ha de
haber una isla más al sur,
Una
cuerda más tensa y resonante,
Otro
mar que nade en otro azul,
Otra
altura de voz que mejor cante.
Poesía
tardía que no llegas
A
decir la mitad de lo que sabes;
Callas, cuando puedes, ni reniegas
De
este cuerpo casual en que no cabes.
(Los poemas posibles)
BREVE BIOGRAFÍA

José
Saramago nació en la aldea portuguesa de Azinhaga, el 16 de
noviembre de 1922, en el seno de una familia campesina. Mientras
trabajaba de mecánico en un taller de autos en Lisboa comenzó a
frecuentar la biblioteca pública y a leer literatura universal.
También comienza a escribir.
En
1947 escribió su segunda novela Claraboya. Y ese año ocurre algo muy
importante, Saramago de repente deja de escribir. Por veinte años
abandona la literatura. “Cuando no se tiene nada que decir, lo mejor
es callar”, dirá el autor.
Entra a trabajar en una compañía de seguros. Por razones políticas
es expulsado de su nuevo trabajo en un diario. En 1967 publica Los
poemas posibles. Y A partir de este momento reactiva su carrera
literaria.
Escribe entre otras novelas: El año de la muerte de Ricardo Reis,
Historia del cerco de Lisboa, El Evangelio según Jesucristo, Ensayo
sobre la ceguera. En 1998 recibe el Premio Nobel de Literatura.
Luego publica La caverna, El hombre duplicado, y su última novela
Ensayo sobre la lucidez.